La crisis del solipsismo ( I )
Eres el primer copo de una intensa nevada. El premio de ser el que antes llegue al suelo no compensa, no dejarás huella. Detrás vendrás miles de copos más que teñirán todo de blanco creando una maravillosa estampa, pero tú has desaparecido sin apenas rozar la superficie de la Tierra. No has servido de nada, pero aún así eres el primero. Estúpido título para un resultado tan funesto.
No deberías sentir daño por definición al ser dueño de todo lo que te rodea, a menos que tu inmensa condena de levantar un universo se vuelva contra ti y te acabe postrando en una esquina casi asfixiado. Tu miseria es producto de los hilos que tú mismo movías. Algunos escaparon a la tijera y pasaron de hilos a cadenas.
¿Y ahora qué vas a hacer? No encuentras cómo empezar de nuevo fuera de tu propio holograma agigantado y dentro no eres bien recibido por quienes vinieron de serie con el libre albedrío.
ego solus ipse
Ya no.
